jueves, 12 de enero de 2012

Lecturas: Pere Calders


Ruleta rusa y otros cuentos, de Pere Calders

HECHO DE ARMAS

Un día, haciendo la guerra, me encontré separado de mi gente, sin armas, solo y desamparado como nunca. Me sentía algo humillado, porque todo hacía prever que mi colaboración no debía ser decisiva y la batalla seguía su curso, con un estruendo y una cantidad de muertos que ponían los pelos de punta.

Me senté al margen de un camino para hacer determinadas reflexiones sobre este estado de cosas, y hete aquí que, de repente, un paracaidista vestido de una manera extraña tomó tierra a mi lado. Debajo de la capa que llevaba, se veía una ametralladora y una bicicleta plegable, bien disimuladas, claro.

Se me acercó y con un acento extranjero muy pronunciado me preguntó:

—¿Podría decirme si voy bien para ir al Ayuntamiento de este pueblecito?
(Ahí cerca, la semana anterior, había un pueblo).

—No sea asno —le dije—. Se nota en seguida que es un enemigo, y si va allí le cogerán.
Eso le desconcertó, y después de hacer un ruido con los dedos que denotaba su rabia replicó:

—Ya me parecía que no lo habían previsto todo. ¿Qué me falta? ¿Cuál es el detalle que me delata?

—El uniforme que lleva ha caducado. Hace más de dos años que nuestro general lo suprimió, dando a entender que los tiempos habían cambiado. Ustedes están mal informados.

—Lo hemos sacado de un diccionario —me dijo con tristeza.

Se sentó a mi lado, sosteniéndose la cabeza con las manos, según parece para pensar con más garantías. Yo le miraba y de repente le dije:

—Lo que tendríamos que hacer usted y yo es pelearnos. Si llevara armas como usted, ya se lo diría de otro modo…

—No —dijo—, no valdría. En realidad, estamos fuera del campo de batalla y los resultados que obtuviéramos no serían homologados oficialmente. Lo que hemos de hacer es procurar entrar en el campo de batalla, y allí, si nos toca, nos veremos las caras.

Intentamos hasta diez veces entrar en la batalla, pero un muro de balas y de humo lo impedía. Con ánimo de descubrir una rendija, subimos a un altozano que dominaba el espectáculo. Desde allí se veía que la guerra proseguía con gran fuerza y que había cuanto podían desear los generales.

El enemigo me dijo:

—Visto desde aquí produce la impresión de que, según como entráramos, más bien estorbaríamos…
(Asentí con la cabeza).

—… Y, pese a eso, entre usted y yo queda una cuestión pendiente.

Consideré que tenía toda la razón, y para ayudarle sugerí:

—¿Y si nos peleáramos a puñetazos?

—No, tampoco. Debemos un cierto respeto al progreso, por el prestigio de su país y del mío. Es difícil —dijo—, es positivamente difícil.

Pensando encontré una solución:

—¡Ya está! Nos lo podríamos jugar al tres en raya. Si gana usted puede utilizar mi uniforme correcto y hacerme prisionero; si gano yo, el prisionero será usted y el material de guerra que lleva pasará a nuestras manos. ¿De acuerdo?

Se avino, jugamos y gané yo. Aquella misma tarde, entraba en el campamento, llevando mi botín, y cuando el general, lleno de satisfacción por mi trabajo, me preguntó qué recompensa quería le dije que, si no le importaba, me quedaría con la bicicleta.

Ruleta rusa y otros cuentos, de Pere Calders

9 comentarios:

Manuel Jiménez Marchena dijo...

Hola soy Manuel de tercero de diversificación, el texto me ha gustado porque haba de la guerra. Pero habla de la guerra en otro sentido, quiere decir que ninguno de los dos se quiere pelear y por eso juegan finalmente al tres en raya.

samuel mula dijo...

El cuento me a gustado y el chiste esta muy gracioso, la verdad esta muy bien esto de los cronopios.

sami dijo...

a mi el texto me ha gustado, y encima lo he leido yo

María Fernández Baena dijo...

Me ha encantado. Es supr divertido y sobre todo de la manera que solucionan los problemas.Ah y el vide es realmente gracioso.

Alba Jiménez Llorente dijo...

Me ha gustado mucho el texto , porque están en guerra y ningunos de los dos quieren pelear y acaban jugando al tres en raya.

Sara Vélez dijo...

Este cuento me ha entretenido y divertido,es muy original, porque no muestra violencia, ya que los protagonistas no quieren pelearse y eso me gusta.

Yonatan.Ortega dijo...

El texto esta muy bien y con el video te rie un monton,esta muy bien.

Cristina Rodríguez dijo...

Me ha parecido muy gracioso y divertido aunque lo que más me ha gustado ha sido el vídeo.

santiago alexander dijo...

El cuento me ha parecido gracioso, porque los dos iban hacer una guerra, pero en vez de golpearse decidieron jugar al tres en raya,y ademas juegan porque uno de los dos sean su prisionero.