domingo, 18 de diciembre de 2011

Tempus, de Alejandro Bastida 2ºB


Árboles de tiempo, de marustahl

Lo que hace a Tempus diferente de las otras ciudades es que en vez de aire tiene horas. Las horas cubren completamente las calles. Las casas están repletas de relojes, sobre las escaleras se posan los minutos. Encima de los tejados, los segundos.

Si los habitantes pueden andar por la ciudad, cronometrando el tiempo, no lo sabemos. Pero estamos seguros de que tarde o temprano lo conseguirán. Les conviene quedarse quietos y tendidos para escuchar el tic-tac de los relojes. Hay quien dice que existe un reloj atrasado. De noche, pegando el oído al suelo se escucha el canto de un cuco.

3 comentarios:

alberto dijo...

bien hechooooo alejandro

santiago alexander dijo...

bien ale , sigue así, te haras famoso.Buena suerte en todo.

Anna dijo...

Muy bien Alejandro