domingo, 18 de diciembre de 2011

Averno, de Manuel López 2ºB


Eurídice en el tártaro de los infiernos, de Pedro Guajardo Eguíluz

Lo que hace a Averno diferente de otras ciudades es que en vez de aire tiene niebla. Lo mítico cubre completamente las calles, los jardines están llenos de gnomos guardianes, sobre las escaleras se posan duendes; encima de los tejados, gárgolas que compiten por la mejor esquina.

Si los habitantes pueden ver con claridad por la ciudad o guiarse por un haz de luz, no lo sabemos. Pero estamos seguros de que todas las criaturas míticas siguen vivas allí. Les conviene quedarse quietas y tendidas para evitar ser encerradas. La salida está vigilada por centauros. De noche, pegando el oído al suelo, se escuchan los sollozos del ave fénix.

2 comentarios:

santiago alexander dijo...

bien manu ha quedado chulo, me gusta mucho

Anna dijo...

Muy bonito Manuel
Felicidades!